En una época donde el término de moda es la llamada inclusión social, podemos percibir que esta sale superficialmente en todos los temas de coyuntura, sin embargo cada vez es más difícil para muchos aplicarla a conciencia en todas las áreas de nuestra vida democrática.
Luego del discurso del Sr. Valdez el gobierno de Ollanta Humala después de meses de incertidumbre e incongruencias con sus partidarios en especial con la izquierda radical , Ollanta toma la sabia decisión de tomar la hoja de ruta siguiendo el camino más razonable de gobernabilidad, la intensión es un gran comienzo para no retroceder en todo lo ganado después de aquella etapa cruel de nuestra historia en donde con el sacrificio de millones de peruanos se consiguió la pacificación y la estabilidad del país.
Es lógico pensar que la transformación hacia un desarrollo integrado será bastante difícil teniendo en consideración los gobiernos de Toledo y Alan García quienes dejaron una brecha de insatisfacción tan profunda cuya desconfianza es razonable, a la cual deberán enfrentar todo el gabinete de Ollanta con el Sr. Valdez a la cabeza.
Asimismo como si no fuera poco la presión incesante de sus socios de izquierda, también tenemos una poderosa fuerza insistente de los medios de comunicación cuyo periodismo voraz esta a la caza de cualquier malinterpretación, ineficiencia o falta, así también la fuerza de oposición dentro del congreso entre sus mismos partidarios y otros resentidos por no haber logrado beneficios políticos.
Ollanta llego al poder con el apoyo de la inmensa mayoría de peruanos ignorados por los dos últimos gobiernos, una población cuyo resentimiento fue acrecentado y agitado por los grupos de izquierda para garantizar la victoria de Ollanta, pero la gran verdad es que la mayoría de peruanos en el interior del Perú no se identificaron bajo la bandera izquierdista, ellos votaron más que todo por la presencia e interés del estado representado en Ollanta Humala , un verdadero cambio en las políticas egoístas de los gobiernos centralizados de Toledo y Alan García.
Hoy Ollanta tiene también la misión de gobernar en democracia teniendo objetivos claros y razonables sin tener en cuenta apetitos partidarios e ideológicos, aquí será necesario su ímpetu militar para mantener el orden y disciplina que tanto nos falta, al cual no estamos acostumbrados, porque con ligereza e ignorancia lo tildamos de dictadura, recordemos que la mayoría de peruanos opto por un gobierno de mano dura o firme para enfrentar la violencia en todos sus campos.
El compromiso es con todos los peruanos, aunque nos falte un espíritu solidario, así como una predisposición a ser consecuentes unos a otros.
Seria encomiable si tanto nos referimos a la inclusión social, integrarnos para ser la fuerza de medición de los avances del gobierno así como dar propuestas constructivas o alternativas en beneficio del país, aquí no se trata de Ollanta o el partido de Gana Perú, ya no estamos en campaña electoral , tenemos un gobierno que tiene que funcionar , el estado somos todos , todos tenemos la obligación a despojarnos de investiduras partidarias y convertirnos en un solo frente para luchar contra la pobreza , la violencia y la injusticia.
Para lograr esta inclusión es preciso tener un razonamiento claro con relación a nuestros recursos, vivimos entrampados en el pasado, queriendo mantener una cultura y poniéndonos en la disyuntiva de tener, querer pero no poder.
El proyecto Conga el gran bloque de piedra en el gobierno de Ollanta tiene que ser visto con frialdad, es un hecho que el tema de la minería es otro de los regalitos dejados al actual gobierno , porque el Perú es un país rico en minerales pero solo ha servido para beneficiar a ciertos sectores de empresarios o políticos, mientras las regiones se estancaban o empobrecían mas, la minera en el Perú es un sector donde solo se extrae , sin un proceso adecuado para comercializar nuestros minerales a conciencia con un precio justo, es decir solo somos un país vendedor de materia prima barata. Conga tiene la oportunidad de reivindicar al sector minero frente a una población afectada durante años por este rubro, convirtiéndola en un proyecto ambicioso, respetando los estándares de respeto al ecosistema, una minería moderna que sirva de ejemplo a nivel nacional
El gobierno de las regiones ha sido un fracaso porque las autoridades no ha sido capaces de velar por la protección y aprovechamiento justo de sus recursos naturales, hasta el momento solo han servido para beneficiar a sus dirigentes, muchos de ellos deslindan su responsabilidad alegando muchos obstáculos, pero más fácil era callar seguir percibiendo, ser ineficientes y dejar que sus regiones sigan en la pobreza.
A Toledo le fácil negociar este rubro y cumplir con algunas promesas electorales, sin importar la contaminación o la pobreza de estas zonas, aquí nadie protesto.
El gobierno necesita de la minera, pues es lo único que hemos aprendido a explotar y mal para mantener nuestra democracia, sería injusto e imposible pedirle a estas alturas al actual gobierno que busque otras formas, esto beneficiaria a todos aquellos empresarios informales que las autoridades regionales han permitido.
Si bien es cierto el Sr. Valdez en su discurso ha planteado objetivos claros, estos aun no han sido identificados en la forma de cómo realizarlos, pero esto es razonable, debemos esperar , no bien dando un voto de confianza pero si de apoyo en todo lo que sea factible y justo para el país.
Se exige demasiado en tan poco tiempo al gobierno, sabiendo bien nuestras dificultades culturales, sociales y económicas, el desarrollo en nuestro caso deberá ir acompañado de nuestra transformación como ciudadanos con principios y valores.
Hay mucho por hacer pero es tarea de todos, dejarnos de sembrar semillas individualistas de discordia e intolerancia, y cambiarlas por integración, participación, dialogo, conciliación, desprendimiento y entrega hacia un solo fin el progreso de todos los peruanos.
Sofía
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